Puedes conservar tus productos en la nevera ya que de hecho, su conservación se prolongará. Además, el frío mejora la circulación cutánea y activará la penetración de los activos para un efecto instantáneo del tratamiento. Sin embargo, aquellos productos que contienen aceites o ceras vegetales se pueden enturbiar a una temperatura inferior a 10°C. No te preocupes, volverán a recuperar su aspecto limpio y las propiedades de la fórmula no se verán en ningún caso alteradas.