Los ingredientes naturales están en el corazón de las fórmulas de los productos de L'Occitane y aplicamos rigurosos y estrictos criterios de calidad y trazabilidad. Para perpetuar la disponibilidad de nuestros productos, estamos involucrados en los esfuerzos por preservar ciertas especies raras. En 2003, L'Occitane puso en marcha la primera gran plantación de Immortelle (siempreviva) en Córcega. También promovemos el “regreso a la vida” de cultivos olvidados. En 2004, L'Occitane desempeñó un papel activo en un programa para reactivar el cultivo del almendro en la Provenza, dirigido por el departamento administrativo de Alpes de Haute-Provence. Contribuimos a la promoción de cultivos tradicionales, en particular el de lavanda. Se ha producido un descenso en el cultivo de lavanda, y estamos manteniendo una estrecha vigilancia sobre esta situación.